BATMAN vs SUPERMAN: EL AMANECER DE LA JUSTICIA

el

La nueva película de Warner Bros y DC Comics despierta odios, aunque también elogios, estos últimos, principalmente de los fanáticos. Hay decepción entre los que preferían al Batman de Christian Bale, aunque Ben Affleck no lo hace mal, mientras que el Superman de Henry Cavill sigue acrecentando su mala fama. La taquilla, sin embargo, está moviendo la balanza hacia el azul: «El amanecer de la justicia» es el sexto mejor estreno de fin de semana de la historia del cine estadounidense.

No es extraño su estreno en Semana Santa. Al fin y al cabo también es una historia sobre la relación de Dios con el hombre y tiene suficientes elementos religiosos para refrendarlo. Entre ellos, una pintura famosa en la mansión de Lex Luthor que representa la expulsión de Lucifer enfatiza el contenido de una frase que dramatiza la trama: «El demonio viene del cielo». Hay otra en el mismo sentido: «Si el hombre no mata a Dios, el demonio lo hará» y, por si quedasen dudas, se llega a escenificar un descenso de la cruz (sin cruz, claro) en la que Superman ocupa el lugar de Cristo.

Al mismo tiempo, el film desarrolla un mensaje político conservador muy típico del contexto estadounidense posterior al 11 de septiembre, que llega a ser hasta manipulador cuando se recrea la enorme nube de polvo que generó la caída de una de las Torres Gemelas y que ha pasado a la consciencia colectiva a través de las imágenes repetidas miles de veces por noticiarios y documentales. Al igual que en la Guerra Fría, la película es un alegato bastante simplista a favor de la unidad norteamericana (ciudad Gótica y Metropoli, para el caso) contra los peligros que se ciernen sobre ella, aunque la metáfora se haya actualizado con la presencia esporádica de terroristas de Medio Oriente.

En el fondo hay una reflexión conservadora sobre el control del poder en épocas aciagas de inseguridad y miedo, en las cuales se tiende a pensar que ponerle restricciones a ese poder mina su eficiencia. No es un planteamiento novedoso, y menos en el mundo del cómic: este año estará en la nueva «X-Men» y de modo notorio en la próxima «Civil War». Esta vez Batman cumple la función del ciudadano que cuestiona el poder sin límites y que está seguro de que ejercido de modo absoluto corrompe absolutamente. Superman hace las veces del gran Estado que está convencido de que su poder nunca será usado para fines subalternos y que opta por invocar una confianza ciudadana ciega. En el medio, la clase política y los ciudadanos deben optar por alguna de esas vías.

Es una forma de juzgar la película. Hay otras, por supuesto, menos abstractas y politizadas. Si bien las historias de superhéroes tienen la enorme capacidad de presentar discusiones cotidianas y a la vez profundas sobre el ser humano y la sociedad, su éxito siempre ha dependido más de jugar con la imaginación y las emociones del espectador. En ello la película cumple suficientemente su cometido. Tiene un ritmo que casi no desmaya y mantiene la atención, giros argumentales inesperados y personajes interesantes. De ellos rescato, sobre todo, al Batman de Ben Affleck, al Alfred de Jeremy Irons y a la senadora Finch, de Holly Hunter.

Después, no hay mayores elementos a destacar, y podemos coincidir con la mayor parte de la crítica que acusa deficiencias notorias, aunque ello no obstará a que sea del agrado de quienes mantienen con ambos superhéroes una relación entrañable que viene, tal vez, de su niñez o adolescencia. Para ellos hay también sorpresas: no solo la aparición de la Mujer Maravilla sino de otros personajes del mundo de la Liga de la Justicia.

Por lo demás, algunas actuaciones nos parecen forzadas (pienso en el Lex Luthor de Jesse Eisemberg, con demasiados amaneramientos y clichés) o rutinarias (la Lois Lane de Amy Adams, la Martha Kent de Diane Lane o el Perry White de Laurence Fishburne). Pero eso no importa. Si uno ama o siente aunque sea curiosidad por los cómics podrá disfrutar, al menos parcialmente, de esta obra que como muchas otras menores y como los cómics mismos son importantes puertas de entrada al mundo del buen cine.

(Publicado en el suplemento SEMANA del diario El Tiempo de Piura el 3 de abril de 2016.)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s